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Construcción
del horno
Ahora empezamos la parte más rápida, divertida y gratificante del trabajo.
1.- Debemos tener preparada la plataforma, los adobes (mínimo 80) y tener preparados unos 10 de ellos cubiertos de abundante agua desde 8 horas antes.
2.- Cada vez que coloquemos un adobe seco debemos sumergirlo en agua un instante, sólo para que se moje y agarre mejor con el barro.
3.- Sobre esta plataforma colocamos centrado un cartón previamente recortado de 80 cm. de diámetro,
o de 60 cm. si lo queremos hacer más pequeño (ver plano 1), que nos servirá de
guía para colocar los adobes a su alrrededor, y que quemaremos el día de la inauguración.
4.- Colocaremos primero la puerta, que será un recorte, según la plantilla, de un bidón de aceite de cincuenta litros con sus patillas dobladas para apoyar.
5.- Después a partir de la puerta colocamos los adobes siguiendo la circunferencia del cartón con barro en el suelo y entre ellos, . El barro de unión será el mismo que utilizamos para hacer los adobes, y lo
tendremos preparado, antes de empezar la obra, mezclando la arcilla con la paja,
añadiéndole agua y amasando. Tendremos preparados también unos cuantos
adobes a remojo 8 horas antes de empezar a colocarlos. De esta manera empapan el agua y conseguimos cubitos de barro muy maleables y trabados.
6.- Es bueno hacer las dos primeras capas de adobes a la vez, de manera que el centro de los adobes de la segunda capa coincida con la
línea de unión de los de la primera. Para ello habremos dejado un espacio entre adobes mayor en la primera capa, relleno de barro.
7.- A medida que vamos subiendo capas veremos que la forma del horno se hace sola. Tomaremos la precaución de ir rebozando por dentro con barro, si no toda la superficie, que no es necesario, sí por lo menos cerrando las junturas entre adobes.
8.- En las siguientes capas deberemos de tener estas cosas en cuenta y dejar mayor espacio entre adobes que rellenamos con el barro muy maleable de los adobes puestos a remojo 8 horas antes.
9.- Cuando lleguemos a la cumbre de la cúpula deberemos resolverlo de la mejor manera que encontremos, pero con los adobes remojados resultará muy sencillo.
10.- Cuando hayamos acabado la cúpula repasaremos la cumbre por el interior y rebozaremos el exterior con barro o con cemento. Con barro en muy probable que se agriete al secarse y que acabe cayéndose a trozos el rebozo. Lo mejor es hacerlo con cemento.
11.- Para ello forramos el exterior del horno con malla de gallinero, recortada para adaptarla a la superficie esférica, y sujeta con grapas a la superficie.
12.- Luego mojamos bien el exterior del horno para facilitar el agarre del mortero.
13.- Una vez preparada la malla y el mortero, se aplica éste sobre la superficie del horno en una capa de 2 ó 3 cm., dándole la forma con la paleta o preferiblemente con la mano enguantada.
14.- En la boca del horno, aprovechando que la chapa del bidón sobresale unos centímetros, le haremos una especie de visera para que aparte las aguas a los lados cuando llueva y el agua no penetre en el interior si el horno está descubierto a la intemperie.
15.- El secado del cemento debe ser lento para que no se agriete, por lo que habremos de mojarlo de vez en cuando en el primer
día después de hecho.
16.- Deberemos dejarlo secar al menos dos semanas con la puerta abierta.
17.--Este horno tan pequeño, y pensado para hacerlo al aire libre no necesita chimenea. Mientras el fuego está encendido (se necesita la misma leña que para asar a la parrilla un Kg. de carne) la puerta debe de estar abierta. Se cierra cuando solo queda una débil llama y nada más meter la bandeja con la pieza de carne o la masa del pan.
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