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Preparación del molde de
los adobes
1.- Para preparar el molde necesitamos un tablón de madera de 3 mm. de espesor según el dibujo adjunto, (ver plano 1) que recortaremos y uniremos mediante espigas de madera y cola de carpintero. No valen los tableros de aglomerado porque se desharían con el agua.
2.- Es necesario que le apañemos unas asas, porque si no es difícil manejar el molde.
3.- Podemos cortar la madera con una sierra de calar. Aunque no quede muy perfecto es igual.
4.- El molde tiene que salir parecido a un almud pero sin culo, abierto por arriba y por abajo.
Preparación de
los adobes
1.- Se necesitan seis sacos (de nitrato ERT 50 Kg.) llenos y atados, de arcilla roja (del pairón de la Cestera), porgada (una malla de 5 mm. es suficiente).
2.- Un saco más grande de paja de trillo. Debe ser de trillo para que la masa de los adobes quede bien trabada. La de cosechadora no vale.
3.- Mezclarlo todo bien mezclao en un hoyo con una pala y echar agua de la manera que se amasa el cemento en el suelo. Se amasa con los pies, echándole el agua necesaria para que quede más bien pastosa, compacta y moldeable.
4.- Una vez que tenemos la pasta vamos llenando el molde y dejando los adobes en el lugar que hayamos elegido para que se sequen. Llenamos el molde por la boca ancha, le damos la vuelta y golpeamos con cuidado en el suelo para que caiga.
5.- Cada vez que fabriquemos un adobe sumergimos el molde en agua para que la arcilla no se quede pegada y el siguiente salga con facilidad. Es muy importante que la arcilla esté bien amasada y que esté compacta para que los adobes no se espachurren y no tengamos que repetir el trabajo.
6.- Cuando están hechos les vamos dando la vuelta cada dos días, cuidando de que no se hielen porque si eso ocurre se agrietan y hay que tirarlos y hacerlos de nuevo. En un par de semanas estarán listos para la acción.
Necesitamos como mínimo 80 adobes.
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