Pollo asado con champiñones y pimientos
Lo primero de
todo es preparar el pollo. Se puede comprar en el mercado eviscerado y entero.
1.- Salar el
pollo por dentro y, para evitar que se reseque en exceso, podemos ponerle en el
interior, donde antes habitaban las vísceras, una cebolla entera pelada. Luego
cosemos la piel con un palillo redondo.
2.- Solamente
salarlo por fuera es suficiente para asar, pero lo podemos mejorar con algún
preparado de especias y hierbas que encontremos en el mercado. Podemos hacerlo más
jugoso poniendo a macerar el día anterior unos ajos cortados a trozos en un
vasito con coñac, y antes de meter el pollo en el horno inyectar con una
jeringa este coñac en la carne del pollo, como una especie de entreverado.
Una vez preparado
el pollo ponemos un poco de aceite en una bandeja de horno y cubrimos la base
con champiñones a los que hemos quitado el rabo. Echamos unas gotas de aceite y
un poquito de sal en cada uno.
Sobre los champiñones
ponemos otra capa de pimientos verdes. Para salarlos bien lo mejor es hacerles
un pequeño agujero en la zona del rabo por el que introducimos un pellizco de
sal al gusto y los meneamos como si fueran una maraca.
Sobre los
pimientos colocamos los pollos ya preparados, con la pechuga hacia abajo. Cuando
estén a medio hacer les damos la vuelta para que en la presentación queden
bien doraditos.
En un horno de 80
cm. de diámetro caben, si la bandeja es aparente, cuatro pollos de 2,5 kg.
Si quereis
conocer mi horno en La Hoz de la Vieja (Teruel-España)
pulsad aquí
Joaquín FERRER
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